Grandes. Así hay que calificar a los tenistas españoles que han jugado este fin de semana en Argentina. Feliciano López, David Ferrer, Fernando Verdasco y Marcel Granollers son los héroes que, dirigidos por un gran Emilio Sánchez Vicario, han traído para España la tercera Copa Davis de su historia. Los tenistas españoles supieron sobreponerse al incansable público argentino congregado en Mar de Plata.

El camino hacia aquí comenzó el viernes con el primer partido de la final entre David Ferrer y David Nalbandian. El argentino, crecido ante su público se comió literalmente al alicantino en la pista. Con un claro 6-3, 6-2 y 6-3 se llevó el partido y el primer punto para la albiceleste. Entonces apareció Feli. El toledano derrocó al ídolo local Juan Martín Del Potro, y puso el empate en el marcador de la serie. El tenista español se sobrepuso al 6-4 inicial para el argentino y remontó 7-6, 7-6 y 6-3 en una reacción de orgullo y sacrificio.

Ahora llegaba el turno para el dobles. Los argentino sabían de la importancia de este partido y cambiaron a Acasuso por Nalbandian horas antes del inicio del choque. España solo había ganado una vez el dobles en su historia. Fue en su primera ensaladera, en Barcelona con Balcells y Corretja. Los argentinos salieron dominando el partido y gracias al apoyo del público se llevaron el primer set 7-5. Entonces Feli y Verdasco despertaron jugaron de tú a tú a los argentinos y se adjudicaron los tres siguientes sets por 7-5, 7-6 y 6-3 en uno de los mejores partidos que se recuerdan en la Davis.

Domingo decisivo. El cuarto partido de la final comenzaba. Acasuso y Verdasco frente a frente. El argentino obligado a ganar. El español ante el partido de su vida. Fernando comenzó arrollador y confiando mucho en su saque y su derecha. Con un gran juego se adjudicó el primer set 6-3. A la reanudación, el argentino reaccionó. Con el apoyo de su hinchada y su gran juego de derecha debilitaban moralmente a un Verdasco fallón. Acasuso, con garra y esfuerzo, ganó los dos siguientes sets por 7-6 y 6-4. Entonces despertó el español. Más fuerte físicamente que su rival, se llevó un cuarto set muy igualado por 6-3. Fernando se encontraba ante el momento más importante de su carrera. Sus ánimos habían crecido. Apabulló a un Acasuso, que hizo un gran partido, y se llevó el juego, set y partido por 6-1. Fernando, arrodillado en la pista, sabía que lo había conseguido. La Davis es nuestra, y gracias a estos héroes. Gracias.

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