2009 ha sido un año de pocas luces y muchas sombras para los atléticos. Vimos a nuestro equipo meterse en Champions-apuradamente, como no- y a nuestro delantero hacer doblete con el Pichichi y la Bota de oro. Hasta aquí las luces, porque las sombras nos han ahogado bastante. Vimos acabar el proyecto Aguirre, el proyecto Abel, y el proyecto-eterno- de los Gil está rozando el ocaso. Los últimos meses de 2009 para el Atleti son para olvidar, y es lo que intentamos. Porque, aunque suene a tópico, año nuevo, Atleti nuevo.

Eran las 9 de la noche del segundo dia del nuevo año. Se respiraba intranquilidad en los alrededores del Manzanares. Llegaba el Sevilla, especialista en ganarnos y hundirnos un poco. “A perro flaco, todo son pulgas” y el Atleti es un perro muy flaco ahora mismo, y más sin el Kun. El partido empezó como siempre contra el Sevilla, podía pasar cualquier cosa. Con esas, apareció Renato y adelantó a los de Nervión. “Era de esperar”, se oía en el Calderón. Pero, atención, este no es el Atleti 2009, es el de lanueva década. Un Atleti nuevo. Empatamos con un gol en propia puerta de Drago, con mucha suerte, tras un remate fallido de Forlán-recuperación ya-. Y la buena suerte no acabó aquí.

Si usted es un aficionado rojiblanco que piensa que su equipo será eternamente “el Pupas”, dejé de leer esto, porque romperá todas sus teorías. El nuevo Atleti ganó en el último suspiro con gol de Antonio López. Increíble, pero cierto. ¿Puede ser un síntoma de que algo por fin está cambiando? Espero, deseo, anhelo, rezo porque sí. Los aficionados nos lo merecemos, tras pasar la peor década de nuestra historia. “Vamos, Atleti, vamos”