He tardado un poco en escribir este post. Después de la final de Hamburgo decidí no escribir nada. Por no llevarme por la euforia. Después del partido contra el Sevilla, por no llevarme por la decepción. Sea por lo que sea, es el momento de reflexionar y disfrutar, como no. En la peor temporada del Atleti post-Torres, hemos conseguido ganar un título europeo tras 48 años y llegar a una final de copa diez años después. La Europa League hace que no sea una campaña decepcionante, pero tampoco hay que tirar las campanas al vuelo. La planificación deportiva ha sido muy mala. Si no llega a ser por la gran aportación del filial (Gracias Quique por confiar en ellos, porque es lo que la afición quiere) y la llegada de Tiago, el Atleti se hubiera salvado del descenso por los pelos.

Pero tampoco es para tanto. Somos campeones de un trofeo europeo. Es la mayor alegría que he tenido en años. Me sentí intocable. Era pequeño cuando el Doblete del 96 y no lo disfrute tanto como pude. Ahora si. Ahora asimilo lo que se ha conseguido y sé que es algo muy importante. Gracias al equipo que ha hecho posible que miles de atléticos sepamos, de nuevo, porque somos del Atleti. Ya no somos el Pupas. Ya volvemos a ser grandes.

Anuncios