El Barça viaja a contrarreloj para poder jugar en Pamplona contra Osasuna. El asunto ha sufrido muchos bandazos, supongo por la incapacidad de los que mandan. Lo de siempre. De no viajar a que la RFEF aplaze el partido al domingo. De que la RFEF no castigue al Barça a que Osasuna se queje y se tenga que jugar. Lo dicho, bandazos sin sentido. Al final se juega  a las ocho. El Barça suponemos que llegará, aunque muy justo para el partido. ¿Qué pasará en el partido? Si pierde el Barça, la culpa del viaje. Si gana el Barça, la culpa del villarato.

El Barça debería haber sido más previsor y haber viajado antes. Puede perder la liga por una tontería semejante.