Lionel Messi es el ganador del FIFA Balón de oro 2010, convirtiéndose en el primer jugador en conseguirlo tras la unión del FIFA World Player y del Balón de Oro de France Football. El argentino del Barça ganó en la votación a Andrés Iniesta y a Xavi Hernández por este orden, ambos compañeros de equipo del 10 culé. Es el segundo Balón de oro de Leo Messi tras conseguir el trofeo el año pasado. Esto le asienta en lo más alto del Olimpo futbolístico, con mucha distancia respecto a los demás. Por mucho que eso le duele a algunos.

Probablemente el hecho de ser el mejor jugador del mundo sin discusión y su excelente campaña el año pasado en el plano goleador han llevado a Messi a tener el segundo esférico dorado en su estantería. Primó más eso que la consecución del Mundial por parte de España, ya que todo lo hecho con el Barça por Messi fue gracias también a Xavi e Iniesta. Los españoles, satisfechos con haber llegado hasta allí, aplaudieron la decisión. Sinceramente, creo que Xavi se lo merecía más. Su estilo de juego es el que reina en el Barça y en la Selección. Sin él, nada de esto sería posible.

No debemos quedarnos con que el ganador sea Messi, ni sacar ese orgullo patrio pensando que los franceses nos odian y no querían que ganáramos. No. Este premio debe quedar como un premio a la excelente filosofía culé. Trabajar un estilo, una idea, desde pequeños a través de La Masía y llevarlo a su máximo esplendor con el primer equipo. El FC Barcelona actual ha demostrado a los demás equipos que la cantera cuenta mucho. Cuando antes solo se compraba fuera y no se apostaba por lo de casa, ahora la moda es sacar canteranos como joyas. Ni la cantera es la única solución, ni es algo a olvidar. Con trabajo y esfuerzo, una pizca de suerte y mucha paciencia se pueden colocar a tres balones de oro en el podio. Tres canteranos que con su juego han entrado en la memoria de millones de personas.