La noche caía sobre Madrid con un clima frío a la ribera del Manzanares. Los aficionados colchoneros se dirigían al Vicente Calderón pensando si este sería el partido del resurgir atlético o sería otro fracaso más en la interminable lista negra colchonera. Se reflejaba algo más de media entrada en el estadio y los valientes que asistieron se contagiaban del devenir de la meteorología. Pocos cánticos para animar al equipo antes del partido, algo que no es habitual entre los rojiblancos. Entonces comenzó el partido y los jugadores atléticos quisieron contagiar a su afición con buen juego, mucha combinación y llegadas eléctricas al área de Diego López.

El once que debería ser tipo en el Atlético cuajaba y Reyes se juntaba con Elías y Tiago para crear peligro. El sevillano agarró una pelota en la mitad de campo castellonense, encaró a Bruno y tras quebrarle, golpeó con la zurda el balón colocándolo en la escuadra derecha de Diego López. Una maravilla de gol que unió a afición con equipo, si es que alguna vez fueron separados. El Atlético, empujado por el gol, jugaba un fútbol que no se había visto desde hacia tiempo por el Calderón. Filipe Luis subía y bajaba la banda demostrando que tiene que ser titular si o si. Elías en la posición de enganche no desentonaba, aportaba equilibrio y conexión con los tres genios de arriba.

El Villarreal se encontraba incómodo en el campo, no tenía el balón y sufría las galopadas atléticas. Borja Valero se erigió como lo que es, el timonel del submarino amarillo, y dio toque y orden a un equipo perdido sobre el césped. El Atlético, con el marcador a favor, esperaba matar el partido como más le gusta, a la contra. Pero llegó el empate. Una falta indirecta al borde del area fue magistralmente botada por Rossi que, con la colaboración de un descolocado De Gea, entró como un obús en la portería. Con el empate se llegaba al descanso y se empezaban a oir los murmullos típicos entre los aficionados atléticos.

En la reanudación, el Atlético volvió a tomar el mando del partido, durmió el balón gracias a una sublime Tiago. El mediocentro portugués debe dar más y el equipo necesita su juego mucho.  Filipe volvía a ser un puñal por la izquierda y Reyes demostraba que el juego rojiblanco pasa por sus botas. Tras un gol bien anulado a Diego Forlán y una ocasión fallada por Kun, llegó el segundo gol rojiblanco de la noche. Filipe recibe en el costado, se marcha de tacón de Cani y conduce atravesando la medular, hace una pared con Elías y pone un pase picado para que el Kun Agüero bata con una vaselina a Diego López. Genial jugada del ‘3’ brasileño y gran definición de Kun.

El Villarreal estaba ‘grogui’. Había acusado el golpe del segundo gol, y no le había dado tiempo para recomponerse cuando Diego Forlán asestó el toque de gracia que dejaría a los amarillos en la lona. En una contra magnifica llevada por Reyes, el sevillano abre a Ujfalusi que toca para Forlán. El uruguayo y el sevillano, para demostrar que no hay problemas entre ellos, combinaron y un pase al hueco de Reyes sirvió para que Forlán batiera a Diego López. El charrúa se reencontraba con el gol y además completaba un gran partido, llevándose la ovación de la grada.

El Atlético dormía el partido en sus brazos esperando que llegara el pitido final y los de Castellón intentaban a la desesperada, sin mucha capacidad, sacar algo provechoso del Calderón. Pero esta vez habrá final feliz para los sufridores colchoneros. Gran partido rojiblanco, muy completo línea por línea. Quique Sánchez Flores no ha repetido nunca once titular como entrenador atlético, pero esta vez tiene motivos de peso para seguir esta corriente.

ATLÉTICO: De Gea, Ujfalusi, Godín, Domínguez, Filipe Luis, Mario Suárez (80′ Assunçao), Tiago, Elías (69′ Koke), Reyes, Forlán y Kun Agüero (87′ Juanfran).

VILLARREAL: Diego López, Mario, Gonzalo, Mussachio, Capdevila, Bruno, Borja Valero, Cani (70′ Marco Rubén), Cazorla, Rossi y Nilmar.

GOLES: 1-0 Reyes (5′), 1-1 Rossi (33′), 2-1 Kun Agüero (69′) y 3-1 Forlán (72′)

ÁRBITRO: Iturralde González. Amonestó con tarjeta amarilla a Domínguez (32′), Reyes (55′), Gonzalo (60′) y Mussachio (84′).