Las nubes que cubrían inicialmente el proyecto del nuevo estadio del Atlético de Madrid se van disipando. El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado definitivamente  la modificación del plan especial del Parque Olímpico del Sector Oeste, dónde se encuentra el actual Estadio de Madrid, más conocido como La peineta. Esta decisión permitirá al club rojiblanco realizar la operación urbanística que le llevará a jugar en el nuevo estadio de Madrid, convirtiendo los terrenos del Vicente Calderón en un parque y viviendas, parte del ámbito de Madrid Río.

La empresa encargada de llevar a cabo toda la operación será Fomento Construcciones y Contratas (FCC), ya que será la parte que se beneficiará del aprovechamiento de los terrenos del actual estadio atlético y la contigua fábrica de Mahou, ya derruida. El contrato firmado entre FCC y Atlético establece una serie de condiciones por las cuales eximen tanto del gasto como del beneficio económico al club. Las obras tendrán una duración máxima de tres años, con un margen de 10 meses por improvistos que ralenticen la construcción. El coste total será de 218 millones, a los que hay que sumar 41 millones más por la propiedad de la parcela.

La idea es que el conjunto rojiblanco pueda estrenar su nueva casa en la temporada 2014/2015, aunque fuentes de la constructora aseguran que existe una alta probabilidad de retrasar su estreno una temporada más. La actual crisis económica hace que todas las acciones vayan más lentas, ya que nadie del club ni de FCC quieren que el proyecto se quede a medias, como ocurrió en Valencia con el estadio de Mestalla. La constructora está obligada a abonar el pago al completo de la operación y no verá beneficios de ella hasta la venta de las viviendas construidas en los terrenos del Vicente Calderón, por lo insisten en la cautela y la paciencia en el proyecto.

Con dicha aprobación, el Atlético tiene todos los poderes y licencias para modificar la parcela y construir su nuevo estadio con capacidad para 73.000 personas, casi 20.000 más que el actual. Pese a que algunos permisos estaban concedidos desde junio, el club no había ido aún a recoger dichas licencias según el ayuntamiento de Madrid. Fuentes del club justifican la demora en esperar a poseer todos los permisos para poder comenzar las obras con todo en orden.

No en vano, existen plataformas que se muestran reacias a abandonar el actual estadio Vicente Calderón, casa atlética desde hace más de cuarenta años. El grupo ‘Atléticos por el cambio’, creado como oposición a la actual directiva, ha expresado su rechazo al proyecto del nuevo estadio. El principal motivo de desencuentro es la propiedad del nuevo estadio, ya que entienden que el dueño no será el club sino el ayuntamiento de Madrid. Además critican que el Calderón, activo del equipo, ha sido “regalado a cambio de un estadio más moderno pero con una propiedad dudosa”. La plataforma intenta concienciar a la afición a que se movilice, alegando el sentimiento atlético que despierta el actual campo atlético, “su verdadera casa”.

Aún queda mucho para ver la obra terminada, pero la primera piedra ya está colocada, marcando los pasos a seguir. La idea de los dirigentes atléticos es la de dotar a su afición de uno de los mejores estadios del mundo. Se ganen o no los Juegos Olímpicos de 2020, el nuevo estadio del Atlético es ya una realidad. Se cambió del Metropolitano al Vicente Calderón y la afición estuvo encantada con su nuevo hogar. Ahora llega una nueva casa-se busca patrocinador para el nombre del estadio- y los aficionados volverán a adoptarla como suya, porque su casa es el equipo y no un lugar, por más mítico que sea.

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